DAVID EUCARISTÍA: La propuesta de dogma, de la Cohabitación Eucarística, NO modifica en lo más mínimo la doctrina de la Iglesia sino que profundiza en ella

La propuesta de dogma, de la Cohabitación Eucarística, NO modifica en lo más mínimo la doctrina de la Iglesia sino que profundiza en ella




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Esta propuesta de dogma, NO pretende modificar en lo más mínimo la docrina de la Iglesia Católica respecto de la Eucaristía, sino que es una invitación a profundizar más en ella, pero en escrupuloso respeto a la doctrina ya declarada por la Iglesia.

«No penséis que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir. Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más pequeña ni una tilde de la ley hasta que toda se cumpla» (Mt 5,17-18).

La actual doctrina eucarística de la Iglesia Católica es inmutable, porque es perfecta y fiel a lo enseñado por Jesucristo. Pero, eso no significa que la Eucaristía no siga siendo una Fuente de Conocimiento y Sabiduría inagotable. Ha sido así desde los primeros siglos y lo sigue siendo hoy. De hecho, toda la doctrina actual de la Iglesia es el fruto de un largo y laborioso camino teológico: no estaba redactada así, como la conocemos hoy, desde el principio; sino que se ha ido elaborando progresivamente, año tras año, siglo tras siglo, concilio tras concilio, papa tras papa. Ya avisó Jesucristo que: «Aún tengo muchas cosas que deciros, aunque no las podéis comprender por ahora. Pero, cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir» (Jn 16,12-13). Y, por eso, dijo a sus apóstoles: «Remad mar adentro» (Lc 5,4), a fin de que no fueran conformistas y profundizaran en la fe y que la pesca fuera más abundante. ¿Para qué se organizan si no los congresos eucarísticos sino para seguir profundizando en la Eucaristía e ir enriqueciendo el conocimiento que la Iglesia tiene de la Eucaristía?

Lo que esta propuesta de dogma significa es vivir de manera combinada y al unísono dos dogmas fundamentales de la fe católica: por una parte, el dogma de la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía y, por otra, el dogma de la Comunión de los Santos. Se trata de vivir la Comunión de los Santos por medio de la Eucaristía y en el mismo momento de la Comunión Eucarística, por medio de Jesucristo, quien se establece como Puente de Comunión Universal con todas las almas unidas a Él por la Gracia (es decir, todas las del Cielo, todas las del Purgatorio, y las de la tierra bautizadas y confesadas).

Por tanto:

[Dogma Cohabitación] = [Dogma Presencia Eucarística] + [Dogma Comunión de los Santos]

NO se propone doctrina nueva ni se modifica la ya existente, sino que se propone una manera nueva de vivir la doctrina católica ya declarada, combinando dos dogmas ya declarados para dar lugar a una nueva praxis de la vivencia de la Eucaristía que nos lleve a vivir la Comunión con Jesucristo y con todas las almas de la Iglesia a través de Ella. Esto es exactamente lo que Jesucristo pidió y declaró en Jn 17,21-24.



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